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27.2.13

OPOSITAR A FUNCIONARIO DE JUSTICIA

INSIGNIAS JUDICIALES ESPAÑOLAS


Para participar en las pruebas de acceso al Cuerpo de Tramitación Procesal y Administrativa serán necesarios los siguientes requisitos:

Nacionalidad: Ser español.

Edad: Tener dieciocho años de edad y no haber alcanzado la edad de jubilación forzosa.

Titulación: poseer la titulación de bachiller o equivalente.

Capacidad: No padecer enfermedad ni estar afectado por limitación física o psíquica incompatible con el desempeño de las correspondientes funciones.

Habilitación: No haber sido condenado por delito doloso a penas privativas de libertad mayores de tres años, a menos que se hubiera obtenido la cancelación de antecedentes penales o la rehabilitación.
 
No haber sido separado, mediante expediente disciplinario, del servicio de cualquiera de las Administraciones Públicas, ni hallarse inhabilitado para el desempeño de funciones públicas, salvo que hubiera sido debidamente rehabilitado, ni pertenecer al mismo Cuerpo a cuyas pruebas selectivas se presenten.

Sólo para el Turno de Promoción Interna será necesario llevar al menos dos años de servicios efectivos en el Cuerpo de Auxilio Judicial.

Estos requisitos, así como las normas generales para participar en las oposiciones se detallan en la "Orden JUS/2544/2006, de 28 de julio por la que se establecen las bases comunes que regirán los procesos selectivos para ingreso o acceso en los cuerpos y escalas de funcionarios al servicio de la Administración de Justicia".

26.2.13

TRABAJAR COMO SECRETARIO JUDICIAL

INSIGNIAS JUDICIALES BORDADAS DE ALTA CALIDAD


A continuación explicamos como acceder al Cuerpo de Secretarios Judicales :
La nueva Ley Orgánica 19/2003 que modifica la Ley Orgánica del Poder Judicial regula en su Libro V los principios básicos que rigen la selección de los Secretarios Judiciales. El Reglamento Orgánico de Cuerpo de Secretarios Judiciales, aprobado por Real Decreto 1608/2005 de 30 de diciembre desarrolla estos principios estableciendo en su Título III los principios que rigen el acceso a este Cuerpo.

El ingreso en el Cuerpo se llevará a cabo para el Turno Libre mediante los sistemas de oposición, que es el sistema ordinario o excepcionalmente, de concurso oposición libre, y para la Promoción Interna mediante el sistema de concurso oposición para el que se reservarán el cincuenta por ciento de las plazas ofertadas. En todos ellos se garantizarán los principios de igualdad, mérito y capacidad así como el de publicidad. Los procesos de selección incluirán siempre un curso teórico-práctico de carácter selectivo.

Se reservará un cupo no inferior al cinco por ciento de las vacantes para ser cubiertas con personas con discapacidad en grado igual o superior al 33 por ciento, que acrediten el grado de discapacidad y la compatibilidad para el desempeño de las funciones.

Al menos cada dos años, el Ministerio de Justicia convocará pruebas selectivas para la provisión de plazas, de conformidad con la Oferta de Empleo Público.

Requisitos:

Para participar en las pruebas selectivas de acceso al Cuerpo de Secretarios Judiciales son necesarios los siguientes requisitos:

Ser español, mayor de edad y no haber alcanzado la edad de jubilación.

Ser Licenciado en Derecho

No haber sido condenado ni estar procesado o inculpado por delito doloso, a menos que hubiera recaído en la causa auto de sobreseimiento firme, o se hubieran cancelado los antecedentes penales.

Hallarse en el pleno ejercicio de sus derechos civiles

No hallarse inhabilitado para el ejercicio de funciones públicas.
 
No haber sido separado mediante procedimiento disciplinario de cualquier Cuerpo del Estado, de las Comunidades Autónomas, o de las Administraciones locales, ni suspendido para el ejercicio de funciones públicas, en vía disciplinaria o judicial, salvo que hubiera sido debidamente rehabilitado.

No padecer enfermedad o defecto físico o psíquico que le impida el desempeño del cargo de Secretario Judicial.

Solo para el Turno de Promoción Interna será necesario llevar al menos dos años de servicios efectivos en el Cuerpo de Gestión Procesal  y Administrativa.

En la imagen, podemos ver el emblema bordado de secretario judicial en su versión plateada y en su versión dorada que distribuye la firma española insignia online.Más información e imágenes en: 

25.2.13

FUNCIONES DE LOS DETECTIVES PRIVADOS

PLACA DETECTIVE PRIVADO


Las funciones que desarrollan los detectives privados en España, siempre son a solicitud de personas físicas o a solicitud de personas jurídicas y se limitan a :

a)    Obtener y aportar información y pruebas sobre conductas o hechos privados. A estos efectos se considerarán conductas o hechos privados los que afecten al ámbito económico, laboral, mercantil, financiero y, en general, a la vida personal, familiar o social, excepto la que se desarrolle en los domicilios o lugares reservados.

b)    Investigación de delitos perseguibles sólo a instancia de parte por encargo de los legitimados en el proceso penal.

c)    Vigilancia en ferias, hoteles, exposiciones o ámbitos análogos. En el ámbito de este apartado, se considerarán comprendidas las grandes superficies comerciales y los locales públicos de gran concurrencia.


La placa de identificación detective privado con su correspondiente cartera de piel, puede conseguirse en la firma insignia online. Más información e imágenes en

24.2.13

TECNOLOGIA BIOLOGICA BOMBEROS



Se está probando en Australia un procedimiento pionero para controlar en directo la información relativa a la temperatura interna corporal de los miembros de los Cuerpos de bomberos.
El control se realiza mediante la ingestión de una  cápsula que contiene un termómetro capaz de transmitir  datos en tiempo real y de dar a conocer cuándo los bomberos empiezan a estar en riesgo durante sus trabajos de extinción en un incendio.

Esta pastilla, denominada  Equivital EQ02 LifeMonitor permite mejorar la seguridad de los  efectivos y disminuir el tiempo que permanecen en las cercanías de las llamas.

La cápsula transmite información a un dispositivo que llevan en el pecho y que mide las señales biométricas como ritmo cardíaco, respiración y temperatura de la piel. La píldora se expulsa de manera natural del cuerpo a los dos días de su ingestión.

Fuente: www.insigniaonline.es

23.2.13

LOS SERVICIOS DE INTELIGENCIA ESPAÑOLES


INSIGNIAS OFICIALES ESPAÑOLAS

Al acabar la guerra civil en 1939 desaparecen de escena todos los servicios de información que habían intervenido durante la contienda bélica, pasando muchos de sus componentes a otros destinos en el ejercito, la policía o la Administración civil. La precariedad en la que se encontraba el país al terminar la guerra, afectaba también a los nuevos servicios de inteligencia que se crearon durante los primeros años del franquismo. Así, aparte de la escasez de medios materiales, de la falta de formación técnica del personal para realizar las misiones y del aislamiento internacional que impedía la cooperación con otros países, se produjo otra de consecuencia, cual fue la notable diversificación de los servicios dedicados a la obtención de información y que, además, se hallaban mucho más orientados hacia el interior que hacia el exterior del Estado, es decir, su preocupa-ción más importante era detectar a los disidentes contrarios al régimen político, sus organizaciones clandestinas y las acciones subversivas que estos planificaran contra el.

Conforme pasaban los años y el país iba progresando también fueron mejorando sus servicios secretos, aunque seguían afectados en parte por las consecuencias antes citadas y que el régimen continuaba generando. Algunos servicios se fusionaron entre sí o acabaron por suprimirse, pero no se consiguió la centralización de toda la actividad de inteligencia en un sólo órgano, siendo necesario esperar hasta la época de la transición a la democracia para que tal cosa suceda.

Por otra parte conviene señalar que, al igual de lo que ha ocurrido con la institución policial durante su historia, en los servicios de inteligencia españoles han tenido y tienen un gran protagonismo los militares. Más aún, su protagonismo en ellos es mayor si tenemos en cuenta el valor adquirido por la información secreta cuando estalla un conflicto armado entre dos países. Eso es algo que resulta ser de vital importancia para la seguridad externa por la que ha de velar el ejército y, por lo tanto, si bien la presencia de militares en la policía o su militarización no se considera recomendable, puede no suceder lo mismo en los servicios de inteligencia. Ello no significa, ni mucho menos, que los civiles no deban jugar un papel importante en ellos o que no puedan alcanzar puestos de la máxima responsabilidad, ya que los peligros que amenazan la seguridad del Estado pueden no tener un sentido militar. En cualquier caso, lo que es innegable es la profunda identificación histórica que los servicios de inteligencia españoles han tenido con el ejército. A este respecto, Bardavío, Cernuda y Jáuregui manifiestan que "tienen una procedencia militar y así se mantiene, en lo fundamental, su actual estructura. Lo cual, obviamente, condiciona la trayectoria de estos servicios españoles en relación a otroTras este preámbulo, pasemos a continuación a ver brevemente los más destacados servicios que han existido desde el final de la Guerra Civil, pues los que hubo durante ella ya han sido descritos anteriormente.

-Sección Segunda del Ejército de Tierra, Sección Segunda de la Armada y Sección Segunda del Ejército del Aire:

 En el mes de Agosto de 1939 se suprime el Ministerio de Guerra y, en su lugar, se forman tres nuevos Ministerios, uno para cada uno de los tres ejércitos, que organizarán por separado sus propios servicios de información.

Los Cuarteles Generales de cada Ministerio se dividen en varias Secciones diferentes, con clásicas funciones castrenses, y a las que se les denomina Primera, Segunda y así sucesivamente. Dentro de la Sección Segunda se articula un departamento al se le encomiendan las tareas relacionadas con la inteligencia que será conocido por el nombre de Segunda bis.

En 1977, con el restablecimiento del Ministerio de Defensa y la supresión de los que correspondían a los tres ejércitos, así como con la creación en aquel de un único servicio de inteligencia, el CSID, son trasladadas a este las funciones que mantenían las Secciones Segunda bis.

-Sección Tercera del Alto Estado Mayor:

 Con el fin de coordinar los tres Ministerios militares se crea también en 1939 el Alto Estado Mayor, con dependencia directa de Franco. Este organismo se estructura en tres Secciones, siendo la Sección Tercera a la que competen las misiones de información.

A pesar de ser, quizá, el principal servicio de inteligencia y contrainteligencia de la época franquista, tenía una gran deficiencia en medios e instrucción técnica. Prueba de ello es que hasta 1955 ningún agente recibió formación especializada fuera del país, los tres primeros lo hicieron en Inglaterra y Estados Unidos, lo que da cuenta del aislamiento que hasta entonces venía sufriendo el régimen.

En 1966 se forma dentro de la Sección Tercera la Sección Operativa de Misiones Especiales y, al año siguiente, se crean los primeros grupos operativos organizados, que reciben el nombre de Unidades Operativas para Misiones Especiales. Estas Unidades eran las encargadas del trabajo operativo de calle y se componían de unos 16 hombres que contaban ya con vehículos y medios de transmisión.

En 1971 la Sección Tercera abandona las tareas de informa-ción subversiva interior y se vuelca en la inteligencia exterior, fundamentalmente en el contraespionaje. En 1976 se reorganiza y pasa a ser la Sección Segunda y a llamarse División de Inteligencia, tal y como otros países occidentales tenían encuadrados en sus Estados Mayores a estos servicios.

La División de Inteligencia del Alto Estado Mayor, heredera de la primitiva Sección Tercera, desaparece en 1977 al refundirse todos los servicios de información en el CSID.

-La Organización Contrasubversiva Nacional y el Servicio Central de Docu-mentación: Los graves disturbios estudiantiles acaecidos en Francia en 1968 y que hicieron tambalear el sistema político galo, conocidos como Mayo del 68, despertaron en el régimen franquista un cierto temor de que pudieran repetirse en España. Para prevenir cualquier conato subversivo similar, se decidió montar una red informativa dentro de las universidades que permitiera al Gobierno maniobrar a tiempo para evitarlo.

Antes de que finalice el año 1968 se ordena a un militar, concretamente a un comandante de artillería del ejército, que diseñe un servicio de tales características y al cual se da el nombre de Organización Contrasubversiva Nacional, disponiéndose que dependa del Ministerio de Educación. En poco tiempo el organismo que se va tejiendo adquiere ciertas proporciones y se empieza a pensar que, además de su utilización en las universidades, también podría servir para captar información en el resto de ámbitos sociales, por lo que, hacia el final del año 1969, el servicio se empieza a transformar en el Servicio Central de Documentación o SECED.

A mediados de Mayo de 1970 la organización ya tenía más de cuatrocientos informadores distribuidos por toda la geografía nacional. Casi todos estos confidentes no eran profesionales y no percibían sueldo alguno regular por su información, pero a cambio de su colaboración eran tenidos en cuenta para ser favorecidos en su vida profesional o privada.
En 1972 el SECED es creado oficialmente y a partir de en-tonces se le hace depender de forma directa de la Presidencia del Gobierno. Sus funciones continuarán siendo de información interior, en concordancia con lo realizado hasta entonces.

Tras la muerte de Franco y el final de la dictadura el SECED queda fuera de contexto al concluir la transición política, ya que su principal cometido, la vigilancia de la oposición política, no tiene encaje en un sistema democrático. Por consiguiente, el organismo es suprimido en 1977 y las restantes funciones absorbidas por el CSID.

-Centro Superior de Información de la Defensa:

 Conocido por las iniciales CSID se crea por Real Decreto 1558/77 de fecha 4 de Julio de 1977, con el doble objetivo de integrar en él a todos los servicios secretos nacionales, especialmente al SECED y a la División de Inteligencia del Alto Estado Mayor del Ejército, así como reformar el sistema de inteligencia para adaptarlo a los nuevos tiempos de la era democrática.

Con ese fin el 2 Noviembre de 1977 se aprueba el Real Decreto 2723/77, en el cual se especifica que el CSID se encargará de facilitar al Ministro de Defensa "cuanta información sea necesaria o interese a la defensa nacional, atendiendo prioritariamente a las necesidades de la Junta de Jefes de Estado Mayor". Ese mismo mes se nombra a su primer Director, recayendo el puesto en un general de artillería del ejército, al que con los años irán sucediendo otros altos militares.

El Centro se estructura en tres direcciones: la División de Inteligencia Interior, dedicada al contraespionaje, la actividad terrorista y los movimientos involucionistas; la División de Inteligencia Exterior, encargada de obtener información fuera del Estado; y la División Técnica. A pesar de que el órgano era un proyecto nuevo que nacía con una nueva etapa política, no se contempló incluir en la Constitución, que también se estaba gestando entonces, apartado alguno que amparase el trabajo de los servicios secretos españoles. Ello dejó a la actividad del Centro en una ambigua laguna jurídica que, con el tiempo, ha ido provocando ciertos problemas interpretativos a la hora de enjuiciar sus actuaciones.

Tras el frustrado golpe de estado del 23 de Febrero de 1981, el cual cogió por sorpresa al Gobierno porque no fue detectado por el CSID, es aprobado un mes después el Real Decreto 726/81, de 27 de Marzo, mediante el que se vuelven a definir las misiones del servicio para su mayor implicación en prevenir cualquier otra intentona golpista. De este modo, a sus cometidos señalados en el Real Decreto de 1977 se añadía ahora el de facilitar al Ministro de Defensa la información relativa "al cumplimiento de las misiones que a las Fuerzas Armadas encomienda el art. 8º de la Constitución". Paralelamente a esto se produjeron otros importantes cambios, entre los que cabe destacar una nueva línea direccional y el incremento de los medios técnicos. Todo esto se completaba al año siguiente cuando, por la Orden Ministerial 135/82 de 30 de Septiembre, se introdujeron más modificaciones y se hacía depender al CSID directamente también del Presidente del Gobierno.

En 1984 y 1985 se aprueban otros Reales Decretos que ve-nían a confirmar los cambios habidos entre los años 1981 y 1982, dejando al Centro orgánicamente dependiente del Ministerio de Defensa, pero funcionalmente de la Presidencia del Gobierno.

Pese a contar con una División de Inteligencia Exterior los servicios secretos todavía no tenían una proyección hacia fuera de verdad, (en realidad ningún servicio español la había tenido nunca) pero ahora, sentadas las primeras bases de un moderno organismo de inteligencia y casi despejado el peligro involucionista interno de los militares, en 1985 el CSID empieza a desplegarse internacionalmente para atender los intereses de España. Poco a poco, se empiezan a cubrir los países de Sudamérica, el norte de Africa, Europa, Oriente Medio...., con especial atención en aquellos que por razones de seguridad nacional más interesaban. No obstante y aunque en el interior la situación estaba más calmada, la expansión internacional no dejó de lado al otro gran problema interno que afectaba al Estado, representado por el terrorismo de ETA y el GRAPO, por lo que el servicio también tuvo que dedicar esfuerzos para obtener información sobre estas dos bandas armadas.

En 1986 y a propuesta del entonces Director del Centro Superior de Información de la Defensa, Emilio Alonso Manglano, se modifica su estructura se amplían sus Divisiones, que quedan configuradas en seis: División de Inteligencia Exterior, División de Inteligencia Interior, División de Contrainteligencia, División de Economía y Tecnología, División de Administración y Servicios, y División de Personal.

En Noviembre de 1988 se inauguran las nuevas instalaciones del servicio, ubicadas a las afueras de Madrid en la autovía de Madrid a La Coruña. Hasta esa fecha y desde su creación, sus dependencias se hallaban desperdigadas por diferentes inmuebles de Madrid, lo que ocasionaba frecuentes problemas de comunicación y espacio.

Alcanzada la década de los años noventa termina el periodo de desarrollo del CSID, comenzando una etapa de asentamiento en la que continúa su expansión internacional, alcanzando la cifra del medio centenar de países donde ya tiene presencia y manteniendo, además, relaciones con más de cien servicios secretos del mundo. Igualmente, hacia la mitad de la década su plantilla llega a los 1800 integrantes. Sin embargo, a mediados de 1995 comenzaron una serie de hechos que pusieron en entredicho si su funcionamiento estaba siendo correcto y legal, los cuales trajeron como consecuencia las dimisiones del Director, el Ministro de Defensa y el propio Vicepresidente del Gobierno, así como las expulsiones de casi una treintena de miembros del Centro y la apertura de procesos penales que, más tarde, en 1999, se saldaron con alguna sentencia condenatoria. Todo ello dio pié a una nueva reforma de los servicios secretos españoles, cuyo resultado fue la desaparición en Mayo de 2002 del CSID y el nacimiento de un nuevo órgano de inteligencia en su sustitución.

-Centro Nacional de Inteligencia: Como ya se ha dicho, a raíz de lo acontecido en el Centro Superior de Información de la Defensa durante la segunda mitad de la década de los años noventa, se ve la necesidad de emprender una reforma profunda en los servicios secretos. Para ello en 2002 se aprueba la Ley 11/02 de 6 de Mayo, por la que se suprime aquel y en su lugar aparece el Centro Nacional de Inteligencia como continuador de su labor.

El espíritu de lo que pretende ser el nuevo servicio se refleja claramente en la exposición de motivos de la citada Ley, donde se reconoce que las disposiciones legales que han sostenido el trabajo del CSID "carecen de una regulación unitaria y sistemática y con el rango legal apropiado a la luz de la Constitución", añadiendo que "esta situación hace necesario abordar una nueva regulación de los servicios de inteligencia mediante una norma con rango de Ley, en la que se recojan de una forma unitaria y sistemática la naturaleza, objetivos, principios, funciones, aspectos sustanciales de su organización y régimen jurídico administrativo, así como los controles parlamentario y judicial, constituyendo estos la esencia de su funcionamiento eficaz y transparente".

La definición que la Ley 11/02 da al Centro Nacional de In-teligencia aparece en su art. 1, donde dice que "es el organismo público res-ponsable de facilitar al Presidente del Gobierno y al Gobierno de la Nación las informaciones, análisis, estudios o propuestas que permitan prevenir y evitar cualquier peligro, amenaza, o agresión contra la independencia o integridad territorial de España, los intereses nacionales y la estabilidad del Estado de derecho y sus instituciones".

Las funciones del Centro se mencionan en el art. 4, donde quizá el apartado a) sea el que más genéricamente las refleja al indicar que deberá "obtener, evaluar e interpretar información y difundir la inteligencia necesaria para proteger y promover los intereses políticos, económicos, industriales, comerciales y estratégicos de España, pudiendo actuar dentro o fuera del territorio nacional".

El Centro continúa adscrito orgánicamente al Ministerio de Defensa, aunque a sus miembros se les priva de la condición de agentes de la autoridad, con la excepción de "aquellos que desempeñen cometidos profesionales relacionados con la protección del personal del Centro y de las instalaciones del mismo". El Director tendrá rango de Secretario de Estado y su mandato será de cinco años.

Pero con todo, la novedad de mayor importancia que aporta la Ley es la de recoger en ella, de forma específica, el control parlamentario al que deberá someterse el Centro Nacional de Inteligencia a través de la correspondiente Comisión del Congreso de los Diputados. En cuanto al control judicial de sus actividades, se establece para su regulación otra Ley complementaria que es aprobada a la par de la Ley 11/02 pues ambas son de la misma fecha. En efecto, la Ley Orgánica 2/02 desarrolla tal control determinando la creación de "un magistrado del Tribunal Supremo específicamente encargado del control judicial de las actividades del Centro Nacional de Inteligencia", quien autorizará o no "la adopción de medidas que afecten a la inviolabilidad del domicilio y al secreto de las comunicaciones".

En conclusión, con la reforma de los servicios secretos llevada a cabo en el año 2002 se persigue un órgano de inteligencia moderno, compuesto indistintamente por personal civil o militar y equiparable a los existentes en los demás países occidentales.

-Otros servicios: Además de los que se han expuesto, durante la dictadura franquista existieron otros órganos de información, como por ejemplo el Servicio de Información del Movimiento, que dependía de la Secretaría General del Movimiento Nacional y su marco de actuación fue la captación, a nivel nacional, de información política interior.

También se puede incluir aquí a la Oficina de Enlace del Ministerio de Información y Turismo, fundada en Julio de 1962 por Fraga Iribarne cuando accede a ese Ministerio. No tuvo un papel importante, pero se mantuvo en vigor hasta 1977, año en que desaparece.