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17.5.12

Protección en las llegadas

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La problemática de estas protecciones es la misma que la enunciada para las salidas, lo que hace que el grado de riesgo existente y el objetivo de la escolta sean idénticos en ambas. Sin embargo, aunque las pautas de actuación de los especialistas en escoltas son efectivamente muy similares en algunas cosas, los dos dispositivos de protección mantienen suficientes diferencias como para tratar algunas cuestiones por separado.

Hecha esta necesaria introducción, pasemos a ver los procedimientos de ejecución de la escolta en la protección de las llegadas, siguiendo para ello con la referencia tomada del domicilio del VIP, es decir, el regreso diario de este a su vivienda.

-Aplicar las técnicas de protección durante el desplazamiento con el VIP hasta su residencia en función del modo de traslado que se escoja.

-Independientemente del tipo de amenaza que padezca la persona protegida, variar con la mayor frecuencia posible las rutas de acercamiento al domicilio.

-Salvo que se haya dispuesto una avanzada, la situación en las inmediaciones de la vivienda será desconocida para el equipo de escolta. Por consiguiente, al entrar en esa zona hay que adoptar la máxima alerta, prestando total atención a los mismos aspectos señalados para las protecciones en las salidas y referidos a las personas y objetos que allí se encuentren y a cualquier cosa o movimiento que parezca sospechoso o extraño.

-Si se cuenta con un servicio de avanzada, este actuará siguiendo las mismas técnicas de comprobación del lugar indicadas para las protecciones en las salidas.

-La mejor forma de paliar el inconveniente de no poder examinar las proximidades del domicilio en las llegadas sin servicio de avanzada, es la de variar todo lo posible la hora del regreso. De ese modo, los agresores no podrán hacer nunca una espera con garantías de éxito. En idéntico sentido, utilizar los diversos puntos de entrada que tenga el edificio es otra forma de atenuar el problema mencionado.

-Permanecer el menor tiempo posible en el exterior del portal o punto de entrada elegido para acceder a la vivienda. Al menos uno de los escoltas acompañará al VIP por delante hasta la misma puerta del piso.

-Alternar, sin orden alguno, el ascender hasta el piso unas veces por las escaleras y otras en el ascensor. Igualmente, al tomar este no hacerlo siempre en la planta baja, subir una o dos plantas y cogerlo desde allí.

-Tampoco hay que parar el ascensor siempre en la misma planta donde resida el sujeto protegido. Conviene variar y hacerlo una o dos plantas por encima o por debajo de donde se halle la vivienda.

-Para entrar en el garaje con el coche se bajará uno de los escoltas y caminará por delante del vehículo al mismo tiempo que este. Nunca dejar fuera al VIP con el otro escolta mientras el primero hace una revisión del interior.

Existen otros lugares donde el VIP también es protegido en su llegada, como sucede cuando acude a su centro de trabajo, a los locales donde disfruta de su tiempo de ocio y a los edificios o espacios en los que hay un evento al que acude. En ellos es procedente el empleo de todas estas técnicas.

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