28.5.12

COMPONENTES ARTEFACTO EXPLOSIVO


Componentes de un artefacto explosivo:

Se llaman precursores a las diferentes piezas que conjuntamente conforman una bomba. Algunas de ellas, por separado, no son peligrosas ni su tenencia resulta irregular o ilícita, pero su unión bajo un determinado diseño permiten la fabricación de un artefacto explosivo.

Conocer cuáles son los precursores empleados más asiduamente en la elaboración de estos ingenios destructivos ayudará a identificarlos mejor, pues no siempre son reconocibles a simple vista.
-Contenedores: En general sirve cualquier recipiente imaginable en el que se pueda instalar el artefacto. Suelen utilizarse cajas de tupperware (recipientes de plástico para almacenar comida en los frigoríficos), cajitas de caudales, macetas no muy grandes, maletines pequeños, ollas de cocina, así como cajas de puros y libros ahuecados para envíos postales bomba. Estos recipientes, ya con el artefacto en su interior, pueden colocarse dentro de otros objetos que los enmascaren, tales como mochilas, bolsas de deporte, bolsas de plástico, maletas, carritos de compra, maceteros con flores, motos, etc. En el caso de que el recipiente se deje a la vista, como por ejemplo serían los bajos de un coche, las ramas de un arbusto o las plantas de un jardín, se pintaría o se cubriría con cinta de un color que sirva para camuflarlo.

-Temporizadores: El temporizador forma parte del mecanismo de ignición y sirve para programar el artefacto a fin de que explosione en un momento previamente calculado. Se venden para la industria en general, toda vez que son ampliamente utilizados en ella con el propósito de regular cosas tales como el encendido y apagado de una máquina, el funcionamiento de un mecanismo, la programación de un electrodoméstico, etc. Los hay de diversas clases: mecánicos, electrónicos, neumáticos….., pero en lo referente a los artefactos explosivos podemos afirmar que los más usados han sido los mecánicos, los electrónicos y los artesanales o caseros.

-Temporizadores mecánicos: Tienen una forma circular, hallándose su circunferencia graduada en minutos para facilitar su programado. Se accionan a mano, girando con los dedos un mando situado dentro del círculo. No son muy precisos y su capacidad máxima de programación no suele ser superior a los sesenta minutos. Los más usados por ETA han sido los de la marca francesa Coupatan, ya que tienen la ventaja de ser reversibles, es decir, se pueden preparar para 45 minutos y, antes de alcanzar ese tiempo, volverlos a reprogramar para otro periodo temporal distinto.

-Temporizadores electrónicos: Son muy precisos y pueden prepararse para espacios temporales de horas, días y hasta meses. ETA ha empleado los modelos de las marcas Lexon y Casio, pero existen otros de distintas marcas comerciales

-Temporizadores artesanales o caseros: Son fabricados por los propios agresores y su destino más común es el de formar parte de una bomba casera. Fallan con frecuencia y su capacidad de duración y precisión es obviamente muy baja, exigiendo, además, experimentos previos para cálculos de tiempo. Suelen emplearse simples mechas, o bien un ácido introducido en un preservativo o una bolsita de plástico, cuya resistencia a la corrosión de dicho ácido determinará el espacio de la temporización.

-Detonadores: Al igual que los temporizadores forman parte del mecanismo o tren de ignición del artefacto, siendo su función la de iniciar la explosión, de ahí que también se les llame iniciadores. Su comercialización y uso están regulados legalmente, no siendo lícita su tenencia sin la autorización debida. Se dividen en eléctricos y no eléctricos, variando de forma y tamaño, pero la mayoría tienen forma de lápiz con una longitud que no suele exceder de los 15 cm., sobresaliendo de uno de sus extremos dos cables con un color que siempre es muy vivo.

(CONTINUARA EN EL SIGUIENTE ARTICULO DEL BLOG)

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