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22.10.11

POLICIA INFILTRADO O AGENTE ENCUBIERTO


POLICIA  INFILTRADO – AGENTE ENCUBIERTO

En determinadas investigaciones puede ser necesaria la infiltración de un policía investigador en redes criminales, obviamente sin que los delincuentes sepan su condición de agente policial, con el fin de obtener desde dentro información de la actividad delictiva e indicios probatorios sobre ella que sirvan para desarticular la trama criminal. Infiltraciones así las ha habido siempre en el quehacer de la institución policial, pero en nuestro ordenamiento jurídico no estaban contempladas para nada y se entendían como actuaciones de índole estrictamente operativa. Sin embargo, desde principios del año 1999 esto ha cambiado de un modo sustancial y esta herramienta investigativa tiene una vertiente operativa y otra procesal, aunque en este libro tan sólo vamos a ocuparnos de esta última.

PLACA DE POLICIA JUDICIAL
Procesalmente se puso en marcha con la aprobación de la Ley 5/1999, de 13 de Enero, por la cual se introducía en la LECrim. la figura del agente encubierto. En efecto, el art. 282 bis.1 de la LECrim. establece que cuando se trate de investigaciones que afecten a actividades propias de la delincuencia organizada, el Juez de Instrucción competente o el Ministerio Fiscal dando cuenta inmediata al Juez, podrán autorizar a funcionarios de la Policía Judicial, mediante resolución fundada y teniendo en cuenta su necesidad a los fines de la investigación, a actuar bajo identidad supuesta y a adquirir y transportar los objetos, efectos e instrumentos del delito y diferir la incautación de los mismos. La identidad supuesta será otorgada por el Ministerio del Interior por el plazo de seis meses prorrogables por períodos de igual duración, quedando legítimamente habilitados para actuar en todo lo relacionado con la investigación concreta y a participar en el tráfico jurídico y social bajo tal identidad.

Desgranando lo mencionado en el 282 bis.1, se aprecian una serie de cuestiones que modelan esta actuación de investigación procesal y vemos a continuación.


-Actividad de delincuencia organizada

La ley restringe el uso del agente encubierto a las investigaciones llevadas a cabo sobre la criminalidad organizada, definiéndola en el 282 bis.4, a los efectos de aplicación de la medida, como la asociación de tres o más personas para realizar, de forma permanente o reiterada, conductas que tengan como fin cometer alguno o algunos delitos que enumera en un listado de quince puntos citando diversos artículos del Código Penal, y entre los que están el secuestro de personas, prostitución, robo, estafa, tráfico de inmigrantes, tráfico de sustancias estupefacientes, falsificación de moneda, tráfico de armas, terrorismo, contrabando, etc. Esto no quiere decir que al margen de lo legalmente considerado delincuencia organizada y de los enumerados supuestos de su actividad, la policía tenga prohibido introducir a uno de sus miembros en círculos criminales haciéndose pasar por delincuente. Lo que ocurre, caso de hacerlo así, es que la actuación será tan sólo operativa y no existirán las coberturas jurídicas de esta herramienta procesal.

-Necesidad de autorización judicial

 Para activar este instrumento procesal resulta imprescindible la autorización del juez instructor, quien tendrá que  hacerlo mediante un auto motivado. Si bien el fiscal está capacitado para ponerlo inicialmente en funcionamiento, su decisión tendrá que ser ratificada después por el juez. La policía puede solicitarlo, lo mismo que solicita una orden de registro domiciliario o una intervención telefónica, a través de un escrito debidamente fundamentado dirigido al juez o, en su caso, al fiscal. La necesidad de autorización judicial, al igual que pasa con la condición de actividad de delincuencia organizada, tampoco significa que a la policía le esté vedada la infiltración de un agente encubierto en una banda criminal, pero si lo hace la situación de tal agente será demasiado comprometida en todos los sentidos y, en consecuencia, los resultados finalmente obtenidos escasos.


-Identidad supuesta

 Se trata de una falsa identidad que corresponde al Ministerio del Interior otorgar. Según lo establecido en el 282 bis.2, la identidad supuesta podrá mantenerse incluso cuando el agente testifique en las sucesivas fases del proceso penal abierto.


-Adquirir y transportar los objetos, efectos e instrumentos del delito

 Esto, unido a la posibilidad de diferir la incautación de los mismos, faculta al infiltrado a realizar determinadas acciones que fuera de la medida procesal constituirían un ilícito penal para cualquiera que las hiciere. Sin embargo, existen ciertos límites en ellas, como así lo manifiesta el 282.bis.3 diciendo que Cuando las actuaciones de investigación puedan afectar a los derechos fundamentales, el agente encubierto deberá solicitar del órgano judicial competente las autorizaciones que, al respecto, establezca la Constitución y la Ley, así como cumplir las demás previsiones legales aplicables. A lo que cabe añadir lo expresado en el 282 bis.5 de que El agente encubierto estará exento de responsabilidad criminal por aquellas actuaciones que sean consecuencia necesaria del desarrollo de la investigación, siempre que guarden la debida proporcionalidad con la finalidad de la misma y no constituyan una provocación al delito.

Aparte de la serie de cuestiones mencionadas, otros aspectos destacables sobre la regulación legal de la figura de agente encubierto recogidos también en el 282 bis son:

-Obligación de información periódica al juez

 El párrafo cuarto del 282 bis.1 especifica que La información que vaya obteniendo el agente encubierto deberá ser puesta a la mayor brevedad posible en conocimiento de quien autorizó la investigación. Nada dice de que deba hacerlo el propio agente, por lo que se puede delegar en otro investigador policial la transmisión regular al juez de las informaciones conseguidas.

-Voluntariedad del agente elegido

Debido al potencial peligro que entraña siempre toda infiltración policial en una organización criminal, en el segundo párrafo del 282 bis.2 se deja contundentemente claro que Ningún funcionario de la policía judicial podrá ser obligado a actuar como agente encubierto.

-Acogimiento a los beneficios de la Ley 19/1994

 Según señala el 282 bis.2 el agente encubierto puede acogerse a la Ley 19/1994, 23 de Diciembre, de Protección de Testigos y Peritos en Causas Criminales. Las características y beneficios de esta norma jurídica las veremos un poco más adelante.

-Exclusión del agente provocador

 No hay que confundir nunca al agente encubierto con un agente provocador, pues este último no tiene cabida alguna en el ordenamiento jurídico español y, además, su acción se halla expresamente prohibida a tenor de lo dictado al final del 282 bis.5. Cierto es que, para un policía infiltrado, no siempre resulta fácil discernir esto en una organización criminal con actividades delictivas continuadas y cuya comisión es de tracto largo, como podría ser el tráfico de estupefacientes, por lo que quizá le sirva de ayuda evitar en todo momento la incitación que caracteriza la provocación, y centrarse en la obtención de pruebas de los delitos ya cometidos o de aquellos que sospeche se están cometiendo.

Con respecto a las diligencias y documentos en el atestado que conlleva el uso de la figura del agente encubierto podemos resaltar las siguientes.

-Diligencia de consideraciones

 Es una diligencia al estilo de las ya explicadas para otras actuaciones procesales que ya hemos visto a lo largo de este libro.

-Escrito de solicitud de agente encubierto

 En él se pide al juez que aplique la medida procesal. El escrito se incorpora al atestado como documento adjunto.

-Diligencia de solicitud de agente encubierto

Ya sabemos que es una diligencia breve, pues la motivación se halla expuesta en el escrito de solicitud, utilizada más que nada para llevar un orden cronológico en el atestado.


-Diligencia de comunicación al juez

Se hará una por cada vez que se informe al juez de los datos obtenidos por el infiltrado, y en ella se explicarán las informaciones recogidas por este.

-Escrito de solicitud de actuaciones que afecten a derechos fundamentales

 Si el agente encubierto tuviera la necesidad de practicar algún acto que suponga una afectación de derechos fundamentales, será preciso, como ya se dijo anteriormente, el permiso previo del juez. En este escrito se fundamentará debidamente tal necesidad.

1 comentario:

  1. pues si es cierto todo esto y lo creo pero no es justo que no quieran capacitar a gente que quiere serlo y solo pongan a sus elementos a trabajar en cubierto!!que malos son ustedes

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