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1.9.11

SEGUIMIENTOS DE PERSONAS

Al igual que sucede con las vigilancias, los seguimientos tienen también cinco fases, que son la planificación, las gestiones previas, la ejecución, la documentación del caso y la autocrítica. Pasemos a verlas brevemente una a una.

1.-Planificación del seguimiento:

 El éxito en un seguimiento depende en buena parte de una acertada planificación, dentro de la cual debe tenerse en cuenta el objetivo operacional que se persigue y, en virtud de este, determinar los cometidos de los funcionarios policiales que van a participar y los medios materiales a emplear.

-Objetivo operacional:

 La planificación dependerá del delito que se investiga y de lo que estratégicamente se pretenda conseguir con el seguimiento, pues no es lo mismo planificar uno para saber dónde esconde la droga un traficante, que otro para descubrir las actividades de un supuesto delincuente sexual. Lo mismo que tampoco lo es para centrar a los miembros de una banda de atracadores, que para localizar el lugar donde tienen escondidas las armas o el dinero u objetos robados. Ni es igual un seguimiento estrictamente informativo que otro en el cual se pronostique intervenir haciendo detenciones.

-Cometidos de los funcionarios policiales:

 Fijado ya el interés operacional del seguimiento se debe asignar a cada miembro policial participante un cometido claro dentro del mismo. En la medida de lo que se pueda prever hay que tener en cuenta las variables de situación hacia las que quizá evolucione el seguimiento, y de qué manera afectarán a los agentes las modificaciones necesarias del dispositivo ante ello.

-Medios materiales a emplear:

Es preciso estudiar qué medios materiales son los más adecuados para llevar a cabo el seguimiento, como son, por ejemplo, las clases de vehículos a usar, los tipos de cámaras fotográficas o de video en caso de hacer falta, necesidad o no de localizadores GPS, los canales de transmisión por vía alta, etc.

2.-Gestiones previas al seguimiento:

Antes de iniciar un servicio policial de esta naturaleza se deben realizar las mismas gestiones previas que se han explicado para las vigilancias, relativas a recabar datos y fotos de la persona a seguir (a la cual a veces se denomina en el argot blanco), vehículos que usa, elección y comprobación de materiales a emplear en el seguimiento, etc.

No obstante, al tratarse de un servicio que se diferencia en algo a una vigilancia, hay que tener en cuenta, además de lo indicado, las siguientes cosas:

-Estudio de la zona de partida:

 El momento del comienzo del seguimiento reviste un cierto interés, ya que esos primeros instantes pueden adquirir importancia en la forma de cómo se va a desarrollar después todo el operativo policial. Por ello se deben comprobar qué vías de salida en vehículo hay en la zona, por dónde puede abandonarla andando el blanco, qué medios de transporte público llegan hasta allí y dónde están situadas las paradas para los viajeros. En idéntico sentido, hay que elegir el lugar y la posición en donde se colocarán los agentes que inicien el seguimiento a fin de que este dé comienzo sin problemas, así como decidir la conveniencia o no de montar una vigilancia de la zona para las salidas y llegadas del blanco allí. Obviamente, además de todo lo indicado, el estudio de la zona de partida ha de contemplar también el conocimiento de los movimientos rutinarios de ella y de la clase de población que la frecuenta y habita.

-Estudio de itinerarios posibles:

Es preciso verificar los distintos caminos que puede tomar la persona a seguir una vez abandone la zona de partida y las formas en que pudiera hacerlo, observando en cada uno de ellos la densidad y el ritmo del tráfico de vehículos y peatones, las dimensiones de las vías públicas que pueda elegir y sus actividades en ellas, la aglomeración de personas, las frecuencias de los transportes públicos, etc.

 -Coordinación con los agentes del equipo de vigilancia y con los de escuchas telefónicas:

Si en la zona de partida o en un punto de destino se prepara una vigilancia para informar al equipo del seguimiento del momento de la salida o de la llegada de la persona a seguir, es preciso coordinarse previamente con ellos en todos los aspectos posibles. Lo mismo sucede si en la investigación que motiva el seguimiento existen teléfonos intervenidos, ya que las escuchas derivadas de estos suelen ser de fuerte ayuda, pues a través de ellas se puede saber con antelación los planes que tiene el individuo a controlar y las variaciones que sobre la marcha va a sufrir el seguimiento.

( En el próximo post incluiremos las fases de los seguimientos que faltan por incluirse en el presente apartado : Ejecución del seguimiento, Documentación del caso y Autocrítica.)

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