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23.8.11

VIGILANCIAS DESDE UN VEHICULO


VIGILANCIA EN VEHICULOS

Las vigilancias en vehículos pueden hacerse de cuatro formas diferentes: en coche sin distintivos policiales o camuflado, desde el interior de una furgoneta también sin distintivos, en vehículo policial con distintivos y desde una motocicleta con cámara oculta incorporada. Ninguna de estas formas es mejor que las otras, aunque alguna de ellas sea empleada con mayor frecuencia que las demás. La elección de una u otra dependerá de las características y necesidades en cada situación y momento.

1.-Coche sin distintivos policiales o camuflado

 Su ubicación es rápida y sencilla, permitiendo normalmente un campo visual amplio. Sin embargo tiene varios inconvenientes, como es que despierta pronto la atención de los viandantes, así como la de los vecinos y comerciantes cercanos, a quienes puede resultar extraño ver a una o varias personas demasiado tiempo dentro de un vehículo. Igualmente, su empleo no posibilita la filmación videográfica o fotográfica discreta, ni tampoco lo hace con la observación mediante prismáticos y la transmisión vía alta con emisoras.

Por todo ello, cuando sea necesario utilizar este sistema de vigilancia no conviene que en el interior del vehículo haya más de un funcionario policial, ni que pase mucho tiempo sin que sean relevados coche y agente.

No obstante, este sistema es el ideal para vigilancias cortas y esporádicas, situadas en lugares muy concurridos y con gran movimiento de personas y vehículos, en las que no sea imprescindible la obtención de material gráfico.


2.-Furgoneta sin distintivos policiales o camuflada

Panel opaco con hueco para filmación
 Posiblemente sea el sistema de vigilancia más utilizado en todos los cuerpos de policía por la gran virtud funcional que tiene, ya que se puede utilizar con inmediatez y con un buen nivel de discreción en múltiples terrenos urbanos, proporcionando una aceptable observación del lugar. Permite, además, la grabación secreta de imágenes en video o en fotografía y las transmisiones discretas por vía alta hechas desde el interior.

La furgoneta puede permanecer estacionada durante bastante tiempo sin despertar sospechas y, dependiendo de la clase de vehículo que se trate, albergar en su interior a más de un agente, lo que facultará un trabajo más relajado a sus ocupantes o una observación más amplia si así se desea.

Panel especial para vigilancias
Entre sus inconvenientes está el hecho de que su campo visual se ve, comparativamente al coche, algo mermado en aras de una garantía plena de discreción, ya que es preciso limitar el número de ventanas y oscurecerlas con lunas tintadas y cortinas. Cabe destacar, también, que los movimientos de los policías en su interior pueden delatar la vigilancia, por lo que estos deberán moverse con suavidad dentro del vehículo y no podrán abandonarlo bajo ningún concepto hasta ser relevados. El momento del relevo es uno de los más delicados, pues han de salir quienes se hallen dentro de la furgoneta para ser reemplazados por los que lleguen. Ello obligará a elegir horas y momentos adecuados, preferentemente cuando menos gente transite por la calle.

Un factor a tener en cuenta, sobre todo si la vigilancia va a ser prolongada, es que la furgoneta habrá de dejarse perfectamente estacionada, puesto que no es posible situarla en doble fila si, teóricamente, se encuentra vacía, ni arriesgarse a que sea retirada por una grúa municipal debido a cualquier infracción. De todos modos, el problema del aparcamiento se resuelve con facilidad reservando con suficiente antelación un espacio para ella, colocando en él un vehículo camuflado normal, el cual se retirará en el momento de estacionar la furgoneta como si de una escena cotidiana del tráfico se tratara.

Furgón policial camuflado para vigilancias
Es aconsejable preparar la furgoneta con cortinas en las ventanas y lunas con cristales tintados de oscuro o colocando paneles que ensombrezcan el habitáculo e impidan la visión desde el exterior hacia dentro, pero habilitando un punto por el cual poder ver y filmar la calle. También conviene disponer de rótulos adhesivos a la carrocería en los que aparezca el nombre de alguna fontanería, albañilería, etc., que se quiera imaginar, pero siempre algo vulgar nada llamativo y sin teléfono, dirección o dato alguno que incite a su comprobación por parte de cualquier ciudadano particular.

La suciedad externa tenue, alguna abolladura o raspadura pequeña, etc., contribuirán a darle un aspecto totalmente común con otras furgonetas que habitualmente se ven por la vía pública.


Hay fabricantes de material policial que comercializan furgonetas de vigilancia expresamente diseñadas a tal fin, comúnmente llamadas Apolo en el argot de la policía.
Son vehículos de series convencionales adaptados para esta clase de trabajo, cuyo interior dispone de un completo equipo de grabación audiovisual, múltiples aparatos de transmisión para las comunicaciones, estaciones informáticas con acceso a las bases de datos policiales para consultas y un mobiliario dirigido a facilitar la estancia de los agentes en las mejores condiciones posibles.

En conclusión, el sistema mediante furgoneta camuflada es aconsejable para vigilancias de larga duración y en las que sea necesaria la obtención de fotografías o vídeos filmados. Puede utilizarse en lugares y terrenos variados, siempre que su ubicación allí no despierte curiosidad o sospecha entre las personas que sean habituales de la zona o que se encuentren en las cercanías.

Por último, hay que señalar que nunca será utilizada una furgoneta destinada a vigilancias para trabajos distintos a estos. Como mucho podrá participar en la realización de seguimientos, pero en ningún momento en aquellas actuaciones policiales que delaten su condición de vehículo policial.


3.-Vehículo con distintivos policiales

 En determinadas ocasiones se pueden emplear esta clase de vehículos en labores de vigilancia. Aunque parezca sorprendente llegan a pasar inadvertidos en zonas donde es normal su presencia diaria, como si de un servicio habitual se tratara.

Si fuese necesario realizar algún reportaje gráfico mediante una cámara de vídeo o de fotografía se podría hacer desde su interior, pero siempre que el vehículo lleve suficientemente oscurecidos los cristales y sea por un espacio de tiempo muy corto, a fin de no levantar la sospecha de que sucede algo anormal dentro o en el trabajo rutinario de los policías uniformados.


4.-Moto con cámara oculta incorporada

 Cuando el espacio a vigilar es bastante reducido y en él no se genera un movimiento constante de personas, así como si la estrategia investigativa lo permite, cabe la posibilidad de colocar una moto con una cámara camuflada dentro del portamaletas enfocando dicho espacio y grabar imágenes en modo permanente. Con posterioridad esas imágenes se podrán visionar en sede policial a una velocidad mayor y, así, reducir el tiempo real empleado en la vigilancia.

También se puede emplear una cámara conectada a un circuito cerrado de televisión y ver las imágenes en tiempo real, lo cual faculta hacer la vigilancia en directo.

Si la cámara está bien disimulada y pasa perfectamente desapercibida, el sistema resultará muy apropiado para vigilancias donde sea difícil montar un punto de observación con agentes sin que estos sean detectados. Además, debido al poco espacio que ocupa una motocicleta o un ciclomotor es muy fácil situarla en cualquier lugar de la vía pública.

Uno de los mayores inconvenientes que tiene es que, como toda vigilancia en la que se empleen cámaras, las imágenes nocturnas o tomadas en condiciones atmosféricas desfavorables tienen una calidad que a veces no es suficiente para cumplir la misión encomendada. En idéntico sentido, puede suceder que alguien cambie de posición la moto o que coloque algo que interfiera en el campo de visión de la cámara, con lo cual no se podrán obtener las imágenes deseadas.

Otro inconveniente, cuyas consecuencias pueden llegar a ser graves, viene dado por el peligro de que la moto sufra un robo, pudiendo no solo perderse las imágenes y la cámara, si no también descubrir con ello la vigilancia policial.

Es importante usar cámaras con una amplia capacidad de autonomía, de cara a permitir largas duraciones de grabación, pues así hay que cambiar las baterías y el soporte de las imágenes con menos frecuencia. Si el tránsito de personas es muy escaso se puede usar algún sensor de movimiento que active la cámara.

La instalación de una cámara oculta es también factible en un coche y una furgoneta, aunque suele ser en las motos donde se aplica con mayor frecuencia.



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