nuevos artículos

22.8.11

LAS FASES DE UNA VIGILANCIA


FASES DE LA VIGILANCIA

El desarrollo de una vigilancia lleva un orden cronológico en cinco diferentes fases que son: la elección del punto de observación, la preparación del punto de observación, la realización de gestiones previas a la vigilancia, la ejecución de la vigilancia y la documentación del caso investigado. Veamos separadamente cada una de ellas.

1.-Elección del punto de observación:

 Para ello hay que estudiar previamente el terreno donde se va a llevar a cabo la vigilancia, a fin de determinar el sistema que se va a emplear y buscar lugares en los que sea posible su instalación. Las cualidades que debe reunir el lugar elegido son:
-Disponer de buena visión.
-Disponer de cobertura para las transmisiones.
-Facilidad de adaptación al entorno.
Conviene contar con otros lugares alternativos por si fuese necesario cambiar la ubicación del punto en algún momento de la investigación.

2.-Preparación del punto de observación

 Una vez elegido el sistema y el lugar o lugares donde instalar el punto de observación hay que prepararlo convenientemente, de tal forma que no sea fácil detectarlo y que pueda ofrecer la visión necesaria. Si se utiliza la furgoneta de vigilancias la preparación se simplifica, pues ya viene diseñada para esta clase de trabajo policial, pero siempre hay que comprobar su estado antes empezar el servicio.

Cuando la vigilancia se hace desde el interior de un edificio a través de una ventana, un balcón o una puerta, es posible que sea preciso construir un cuarto oscuro o mimetizar el punto utilizando algún elemento que no despierte sospechas. Muchas veces basta simplemente con apagar la luz, bajar un poco la persiana o colocar una maceta para lograr así oscurecer o camuflar el lugar desde donde se está observando.

En el caso de que para la vigilancia se empleen cámaras para filmaciones, de mayor o menor tamaño, estas también deberán estar perfectamente mimetizadas en el entorno donde se hallen.

3.-Gestiones previas a la vigilancia

 Antes de comenzar la vigilancia se hace necesario efectuar unas mínimas gestiones previas tales como:

-Recabar datos y fotos de la persona o personas a observar.

-Recabar datos sobre la zona a observar.

-Elección y comprobación de los materiales de filmación.

-Revisión de los materiales de transmisión y otros más a emplear.

Disponer de fotografías y las características físicas del sujeto a vigilar; de la marca, modelo, matrícula y color del vehículo que usa, puede ayudar en buena medida al trabajo a realizar. Lo mismo sucede si se saben cuáles son los movimientos rutinarios de la zona que se vigila y del tipo de población que se da en ella.

Hay que comprobar que se lleva todo lo necesario, como por ejemplo papel y bolígrafo para escribir, baterías de reserva para emisoras, prismáticos, etc. La revisión previa de los materiales que se van a emplear puede evitar desagradables sorpresas en mitad de una vigilancia.

4.-Ejecución de la vigilancia

 El acceso de los policías al punto de observación para dar comienzo a la vigilancia, y para efectuar los relevos, debe hacerse por procedimientos y en momentos del día que no despierten sospecha alguna a nadie, incluidos los vecinos, comerciantes y personas habituales de la zona. Hay puestos de observación, como por ejemplo una furgoneta, en los cuales la entrada y la salida en ella de una persona representa un riesgo importante de que sea descubierta la presencia policial, por lo que no se puede entrar y salir del punto sin una causa muy justificada.

Lo mismo sucede con otros puntos de observación, aunque sean menos comprometidos, cuyo trasiego innecesario de personas por él no beneficia en nada a la imprescindible discreción que siempre ha de presidir toda vigilancia.

Durante la vigilancia no se puede perder en ningún momento de vista la zona o el espacio concreto a observar, pues en un instante puede salir el individuo a vigilar por el portal, abandonar un coche el garaje, realizarse una entrega entre dos personas, etc. Esta atención continua hace que este tipo de servicio sea muy pesado para los agentes, pero su relajación puede costar muy cara a la investigación. Para paliar este problema es posible efectuar la vigilancia con dos agentes, pero ello tiene el inconveniente de consumir más recursos humanos.

Si la vigilancia está en relación a un seguimiento, a una detención inmediata o a otro dispositivo de intervención con más agentes y se debe informar a estos de la salida del sospechoso por un portal, garaje o establecimiento cualquiera, los agentes han de transmitir la vestimenta de aquel, la dirección que toma, si va acompañado, así como cualquier otra circunstancia que sirva de ayuda a la operación que se pretenda efectuar.

Hay vigilancias en las que no queda más remedio que hacerlas de modo permanente, es decir, durante las 24 horas del día y todos los días de la semana, pero hay otras que se pueden hacer a horas concretas del día. En este segundo caso el servicio es menos gravoso en general y se reduce el riesgo de detección del punto. La elección de una de estas dos clases de vigilancia dependerá de las circunstancias de la investigación y de la estrategia policial que se siga en ella.

El uso de cámaras camufladas tiene diferentes utilidades, como son las de plasmar la observación en imágenes, poder reducir los tiempos de vigilancia real a los momentos de interés previamente grabados, y posibilitar un punto de observación en lugares donde es difícil hacerlo con agentes.

5.-Documentar el caso

 Una vez finalizado el turno de vigilancia de cada agente y ya en las dependencias policiales, todo lo observado ha de ser registrado documentalmente en las pantallas de gestiones del caso abierto. Para ello se deberán de haber anotado antes en una libreta todos los aspectos de interés a medida que vayan produciéndose, no siendo recomendable dejar esto para el final del turno o confiarlo al recuerdo memorístico que se tenga en el momento de escribirlo en el programa informático del caso, ya que seguramente habrá detalles y datos que no se recuerden bien.

En la documentación del caso es importante reflejar qué agentes hacen la vigilancia, fecha y hora de comienzo, identidad o características físicas de las personas de interés para la investigación observada, matrículas de vehículos con igual interés, hora en la que se produce cada hecho destacable y fecha y hora del final del turno de vigilancia.

Si la zona a observar es amplia conviene tomar referencias visibles que sirvan para poder ubicar descriptivamente y con cierta concreción el lugar donde se ve algo interesante, como pueden ser un portal, una tienda, un árbol, etc.

La documentación del caso han de realizarla los policías siempre antes de dar por concluida su jornada laboral, ya que de otro modo no se podrá disponer de una información actualizada. Además, retrasarlo puede llevar a olvidar algún detalle no anotado si se documenta todo días más tarde.


No hay comentarios:

Publicar un comentario