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4.8.11

ESCOLTAS PRIVADOS: CLASES DE PROTECCION


ESCOLTAS PRIVADOS: CLASES DE PROTECCION

Son varias las clases de protección que pueden recibir las personas sometidas a una cierta amenaza. La elección de una u otra se hace en función del nivel de riesgo padecido por el VIP y que es calculado por la policía en el estudio preliminar, siendo normal que se apliquen varias de ellas a la vez, por ser prácticamente compatibles unas con otras. A la hora de configurar el definitivo servicio de escolta, es muy importante tener bien presente el principio doctrinal de seguridad que afirma que el valor total de un sistema de seguridad es igual al del más débil de sus elementos.

Los modelos o clases de protección actuales son los siguientes:

1.-Autoprotección:

Es el modelo de nivel mínimo de seguridad, por lo que su uso debe consignarse a los casos de menor riesgo. No hay dispositivo de escolta alguno y la intervención policial se limita a dar una serie de normas y consejos al sujeto amenazado, en dirección a que sea él mismo quien vele por su seguridad. La autoprotección acompaña siempre a las restantes clases de protección, lo que significa que es de aplicación para todos los casos.

Las medidas de autoprotección no pretenden, en principio, dar una respuesta al ataque una vez iniciado, si no que tratan, sobre todo, de prevenir el ataque y por lo tanto van encaminadas a neutralizar la principal ventaja que tienen los agresores frente a su víctima: la sorpresa. Para ello, hay que insistir nuevamente en la importancia de la ruptura de rutinas, transmitiendo esto al sujeto amenazado

2.-Localizadores policiales:

Representan el siguiente escalón de seguridad hacia una persona amenazada, lo que significa que se emplean cuando el nivel de riesgo es superior al tipificado para la sola autoprotección. Hoy en día su uso más común, casi podría decirse que exclusivo, se centra en las protecciones a víctimas de la violencia doméstica y de género.

Su definición es la de un aparato que porta la persona amenazada y con el cual puede alertar inmediatamente a la policía cuando se produce una situación de peligro, a fin de ser localizada y protegida de forma rápida. No hay que confundirlos con los localizadores que, por orden judicial, en ocasiones se imponen a los agresores y maltratadores para evitar nuevas agresiones o incumplimientos de penas y medidas cautelares. Los más empleados por los distintos cuerpos policiales son:

-Teléfono móvil simple:

 No es más que un teléfono móvil normal que se entrega a la víctima amenazada para que contacte cuando le haga falta con la policía, los servicios sociales y otras instituciones de asistencia. En la práctica este sistema se usa poco, ya que las víctimas tienden a utilizar el suyo propio.

-Teléfono móvil especial:

Su coste económico es mayor que el de uno normal y los hay de diferentes clases y prestaciones, ofreciendo, en general, superiores posibilidades que las de un teléfono móvil simple.

-Pulsadores de alerta policial:

 Son objetos que se presentan en formas diferentes para transportarse en un bolso o una cartera de mano. Algunos pueden ser llevados discretamente colgados del cuello por el interior de la ropa.

3.-Escoltas puntuales:

 Podemos definirlas como las protecciones esporádicas que se realizan en función de los momentos de riesgo, constituyendo la respuesta siguiente a una amenaza cuyo peligro alcanza ya un nivel que no se puede contrarrestar sólo con autoprotección y localizadores policiales. Su aplicación se condiciona a cuando las situaciones de riesgo están bien delimitadas y se ha descartado que fuera de ellas vaya a producirse un ataque contra el VIP.

Por lo general, están asociadas a rutinas muy específicas que deben ser protegidas, tales como las salidas y llegadas de casa al trabajo y viceversa, las entregas y recogidas de los hijos en el centro escolar, o el acompañamiento en los trayectos de ambos supuestos. Aparte de estas rutinas también suelen asociarse a juicios o citaciones para declarar ante el juez, u otros hechos en los que deba acudir el agresor o se sospeche que lo decida hacer.

4.-Escolta permanente:

Consiste en proporcionar seguridad al VIP durante todas las horas de todos los días. Para ello resulta imprescindible la asignación permanente de varios agentes a la seguridad del VIP, de manera que se hallen dedicados en exclusividad a su protección y sin otro servicio distinto que realizar. Este tipo de escolta entra en acción cuando el nivel de riesgo es elevado y la amenaza se extiende a cualquier momento en la vida diaria de la persona protegida.

5.-Medidas policiales de refuerzo:

 Son una serie de disposiciones operativas tomadas directamente por la policía, que tienen como misión fortalecer cualquierservicio de escolta, en especial durante los denominados momentos críticos de riesgo,siendo viable valerse de ellas por separado o emplear más de una a la vez.

En su conjunto, las medidas policiales de refuerzo se dividen en:

-Vigilancias preventivas:

 Una vigilancia de este tipo consiste en colocar una o varias patrullas uniformadas en las cercanías donde se va a desarrollar una protección. Se emplean con mucha frecuencia en los momentos críticos de riesgo derivados de las rutinas más delicadas, como pueden ser las de entrada y salida del domicilio y del trabajo.

-Contravigilancias:

Las realizan agentes especializados en investigación criminal no uniformados, pertenecientes o no a grupos de escoltas, quienes se sitúan discretamente en los alrededores donde se va a llevar a cabo una protección, a fin de verificar si sobre el VIP se ejerce alguna vigilancia por parte de los agresores.

Suelen darse, preferentemente, en rutinas de entrada y salida del domicilio y del lugar del trabajo y en sus respectivos desplazamientos, así como en las de entrega y recogida de los hijos en el colegio y sus recorridos de ida y vuelta.

-Avanzadas:

 La avanzada es una operación consistente en desplazar con anticipación un recurso policial, generalmente no uniformado, al lugar donde al cabo de un rato va a llegar el VIP. Su doble finalidad es la de comprobar la situación allí existente e inspeccionar el terreno tratando de localizar alguna posible amenaza.

Las avanzadas son usadas con mucha asiduidad en eventos políticos, sociales, deportivos y demás actos públicos a los que esté invitado el sujeto protegido y su asistencia sea conocida, aunque también suelen emplearse en las actividades relacionadas con el ocio y en otros momentos críticos de riesgo.

-Apoyos perimetrales:

Son medidas dirigidas al aseguramiento espacial de una zona en cuyo interior se encuentra el VIP, pudiendo ser realizado con personal uniformado o sin uniformar, aunque lo normal es hacerlo combinando ambos tipos de agentes a la vez. El sujeto protegido puede llegar a estar entremezclado con el público, por lo que es muy importante que los policías se hallen correctamente distribuidos para poder reaccionar con rapidez ante cualquier anomalía. Los apoyos perimetrales se vinculan fundamentalmente con eventos y actos públicos de todo tipo, en particular cuando en ellos se da una destacada presencia de ciudadanos o espectadores.

-Caravanas de vehículos:

 Es un dispositivo enfocado a reforzar los desplazamientos en automóvil efectuados en compañía del VIP, incrementando la seguridad añadiendo otros vehículos. Se considera caravana aunque el acompañamiento sea tan solo de un vehículo que va detrás del que viaja el sujeto protegido, aunque en muchos casos a esto simplemente se le llama desplazarse con un coche de apoyo atrás. La caravana puede estar formada exclusivamente con vehículos sin distintivos policiales, o bien que sea de composición mixta en la cual los haya con y sin distintivos. Las caravanas de vehículos se usan en desplazamientos hacia eventos y actos públicos.

-Vigilancias residenciales:

 Son supuestos en los que es preciso extender la protección al domicilio de una forma temporal, como podría ser el caso de un testigo amenazado que ha de declarar en un juzgado, fuera de su ciudad, y participan policías uniformados y no uniformados, aunque si se pretende una total discreción deberán ser hechas íntegramente por estos últimos.

 6.-Medidas judiciales:

 Las adopta un juez con la intención de asegurar la integridad física de la persona amenazada. Son un buen complemento a la protección policial y en ocasiones llegan a convertirse en instrumentos de enorme ayuda, pudiendo concurrir varias de ellas sobre un mismo agresor a la vez. Algunas medidas pueden ser iniciadas por la policía de forma cautelar y, después, el juez validarlas judicialmente. Las medidas judiciales para reforzar la seguridad de una persona en situación de riesgo son:

-Orden de alejamiento contra el agresor.
-Prohibición de comunicación por cualquier medio del agresor hacia la víctima.
-Retirada de armas de fuego y las licencias que posea el agresor.
-Localización telemática permanente del agresor.
-Inexistencia de datos de la persona amenazada en el atestado.
-Citaciones a la víctima sólo a través del órgano judicial.
-Impedir el contacto visual entre víctima y agresor durante las diligencias judiciales y la vista oral.
-Impedir que se tomen fotos o imágenes de la persona protegida.
-Dotar al VIP de una nueva identidad.
-Facilitar a la víctima de medios económicos para cambiar de residencia o de lugar de trabajo.

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