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31.7.11

DECLARACIONES DE PERSONAS ANTE LA POLICIA

En un hecho delictivo existen tres clases de personas o figuras relacionadas a él, que son las de autor, víctima y testigo. Estas personas, a las que aquí  vamos a dar el genérico término de implicados, se hallan vinculadas al acto criminal y tienen, por tanto, sumo interés para los agentes que han de llevar a cabo la investigación criminal que esclarezca lo sucedido.
Gran parte de ese interés se concentra en lo que vieron, oyeron o saben del delito, o de aquello que pudiera tener alguna relación con él, y que expresan a través de manifestaciones verbales. Dichas manifestaciones, a las que en este texto llamaremos globalmente declaraciones, se pueden obtener mediante entrevistas, más o menos informales, o mediante declaraciones oficiales que acabarán siendo plasmadas por escrito en el atestado policial al efecto y firmadas por la persona que las hace.

Cada una de estas figuras juega un papel bien distinto y, en consecuencia, cada una recibe un tratamiento diferente durante la investigación, pues un autor no tiene la misma actitud colaboradora que un testigo ni ambos comparten los mismos intereses en juego que una víctima. A través de ese tratamiento es menester del investigador el obtener de todos los implicados la información más completa, veraz y precisa sobre lo que conocen del suceso investigado.

Las entrevistas y declaraciones de personas relacionadas con el hecho representan una herramienta procesal importante y de gran uso, independientemente de que sean o no incorporadas a las diligencias policiales. Mediante ellas se obtienen datos con los que elegir una línea de investigación y descartar otras, se saca información con la que conseguir nuevos indicios materiales o de cualquier otro tipo y se logran testimonios que por sí mismos pueden alcanzar categoría de prueba.

En cuanto a su valor procesal se refiere, hay una notable diferencia entre una entrevista y una declaración oficial. La primera apenas tiene fuerza probatoria, aunque puede servir para apuntalar otras pruebas. Con respecto a la segunda y observando la casuística, podemos ver que pueden llegar a constituirse en pruebas de cargo suficiente para quebrar el principio de inocencia, siendo bastantes los asuntos investigados que se han resuelto satisfactoriamente gracias a pruebas testificales.

Finalmente, no se debe olvidar que quienes efectuaron las declaraciones en el atestado serán interrogados más tarde sobre ellas por el juez instructor, así como en la vista oral por el tribunal y las partes actuantes, probablemente utilizando como guía sus propias manifestaciones anteriores, de ahí la importancia de iniciarlas bien desde el principio de la investigación.

C.B.I.C. 
M.F.R.

29.7.11

ESTUDIO PRELIMINAR DE LAS PERSONAS AMENAZADAS

Hemos recibido bastantes correos electrónicos en los que nos solicitan que publiquemos nuevos artículos, trabajos o colaboraciones del autor del post anterior titulado "ESCOLTAS Y PROTECCIONES".
Asi pues, subimos a esta bitácora unos apuntes básicos de un estudio sobre este tema realizado por el mismo autor, sobre formación básica de C.B.I.C.


ESTUDIO PRELIMINAR DE LAS PERSONAS AMENAZADAS

Antes de comenzar a proporcionar escolta a una persona amenazada se hace indispensable realizar un minucioso estudio preliminar sobre ella, a fin de analizar una serie de importantes factores que van a determinar el riesgo que padece y la protección que se le tiene que dar. 

Las partes que comprende un estudio preliminar son las siguientes:

1.-Confección de la ficha del protegido

 Consiste en reflejar en un documento normalizado para todos los escoltados una serie de datos simples sobre el VIP, sus allegados y demás personas o cosas en relación a él, incluyendo fotografías de la propia persona amenazada y su potencial agresor. Tiene utilidad para consultas rápidas sobre direcciones, teléfonos, nombres, lugares, vehículos y otros aspectos de similar sencillez.

2.-Lugares de residencia

 Se entiende por lugares de residencia aquellos en los que el VIP reside de forma habitual o esporádica. En ellos se incluye a cualquier segunda vivienda como pudieran ser una casa de veraneo o de fin de semana, una residencia temporal o parcial por razones de trabajo, etc. Se deberán inspeccionar y conocer al máximo las características de la residencia, sus alrededores y las personas de su hábitat. Para ello habrán de comprobarse las siguientes cosas:

-Zona donde está ubicada la vivienda.

-Tipo de edificio, visibilidad y acceso.

-Interior del portal del edificio.

-Puertas y ventanas de la vivienda.

-Personas que habitan en la vivienda.

-Vecindad del inmueble.

-Garaje del vehículo.

-Vehículo que usa el VIP.

3.-Actividad profesional

 En algunas cuestiones, las medidas para estudiar la actividad profesional del VIP son muy parecidas a las empleadas para el estudio de los lugares de residencia, por lo que muchas de las cosas mencionadas en el punto anterior sirven también ahora para este otro. Por otra parte, es importante no olvidar que la general discrecionalidad con la cual la persona protegida siempre desea sobrellevar el problema de su amenaza, implica que toda la información de su vida, en especial la del ámbito laboral, ha de obtenerse con suma reserva y solo cuando las circunstancias lo hagan necesario. Principalmente será el propio VIP quien la suministrará a los policías, pero si, además, hay que practicar averiguaciones aparte, es muy recomendable que se hagan con el previo conocimiento de aquel.

Los aspectos que se deben analizar sobre la actividad profesional en el estudio preliminar son:

-Tipo de profesión, puesto de trabajo y horario.

-Tipo de empresa y de trabajadores.

-Zona donde está ubicado el lugar de trabajo.

-Tipo de recinto, visibilidad y acceso.

-Recepción o puntos de entrada al recinto de trabajo.

-Garaje o zona de estacionamientos privada.

-Actividad pública o política del VIP.

4.-Ocio

 Son muchas las actividades y compromisos a las que cualquier persona puede dedicar sus ratos libres, tales como deportivas, culturales, recreativas, familiares, religiosas, etc., pero de cara a la protección del VIP las que interesan son aquellas que le supongan salir de su casa, sobre todo si además vienen acompañadas de una cierta habitualidad.

Para llevar a cabo el estudio del ocio se deben comprobar:

-Tipos de actividades.

-Frecuencia y horarios.

-Lugares a los que acude.

-Acompañantes habituales o casuales.

5.-Seguridad añadida

 Se denominan así a los elementos de seguridad que incrementan la protección de la persona amenazada y que no proceden del servicio de escolta asignado, como puede ser la existencia de una comisaría policial al lado del lugar de residencia, o que el portal de esta cuente con un portero.

Seguidamente se exponen algunos elementos de seguridad añadida:

-Comisaría policial (nacional, autonómica o local)

-Cuartel militar o edificios públicos con centinelas o vigilantes.

-Edificios públicos o privados con videovigilancia exterior.

-Zona residencial de la vivienda con vigilantes se seguridad.

-Agentes de policía residentes en la zona.

-Portero automático con cámara.

-Portero comunitario.

-Puerta de entrada blindada.

-Puerta de entrada con mirilla gran angular.

-Ventanas exteriores con barrotes.

-Ventanas exteriores de doble cristal o con cristales blindados.

-Alarmas instaladas en puertas y ventanas.

-Garaje con guarda de vigilancia.

-Garaje con videovigilancia.

-Agentes de policía propietarios de vehículos en el garaje.

-Vehículo con alarma de apertura de puertas y maletero o de cristal roto.

Puede suceder que el sujeto a proteger cuente con algún elemento propio de seguridad añadida derivado de su trabajo, de su experiencia personal o de cualquier otra circunstancia, como sería el caso, por ejemplo, de que el VIP fuese un militar o que tenga conocimientos de artes marciales. En teoría, sólo en teoría, se supone que todo ello representa una ventaja y, por consiguiente, se toma automáticamente como una seguridad añadida. Pero, en la práctica, no siempre resulta ser así, ya que es posible que la persona protegida tome iniciativas propias inadecuadas durante la escolta por carecer de los conocimientos suficientes en esta especialidad policial.



6.-Planos situacionales de las áreas de trabajo

 En el estudio preliminar casi siempre se hacen croquis o planos situacionales de algunas de las áreas donde la escolta va a efectuar su trabajo, puesto que ofrecen una información visual de gran utilidad para la planificación y la ejecución de la protección. Estos planos pueden ir acompañados también de fotografías.
En los planos de exteriores se deben fijar todos los elementos de interés policial para la escolta sobre el mobiliario urbano, el tráfico, el edificio del VIP, la seguridad añadida y cualquier otra cosa de interés. En interiores se plasman las entradas y salidas a la estancia, las salidas de emergencia, algunos tipos de mobiliario y demás elementos ponderables para la escolta.

7.-Otros factores de interés

 Dichos factores son:

-Tipo de peligro

En primer lugar se tiene que determinar si el peligro viene motivado por una violencia doméstica o de género, una amenaza terrorista, una intimidación coactiva contra un testigo, etc.
En segundo lugar, hay que establecer si quien produce el peligro es un familiar o ex familiar del propio amenazado, la ex-pareja sentimental, una banda terrorista, etc. Conjugando ambas cosas se podrá fijar el tipo de peligro, no resultando extraño que sobre un mismo VIP concurran varios de los ya citados o de otros no mencionados. De cualquier modo, aquí no se trata de valorar el riesgo, si no de definir la procedencia del peligro al cual se halla sometida la persona cuya integridad física se tiene que salvaguardar policialmente.

-Advertencias amenazadoras previas

Pueden darse en forma de escritos anónimos, llamadas telefónicas amenazantes, pasquines o pintadas intimidatorias en la calle, avisos a través de individuos desconocidos, etc. En principio, su existencia es siempre un motivo de preocupación que exige ser tenido en cuenta y valorado convenientemente.

-Aparición en listas de objetivos

 Esto no debe constreñirse únicamente a que el VIP figure en una lista en sí, como sucede en bastantes casos de terrorismo, si no que abarca todos los supuestos imaginables en los que a la policía le llegue la noticia de que aquel está fijado ya como blanco de un ataque. Así, entra dentro de este factor no solo la aparición de una persona en una de esas listas, si no que también lo hacen la información obtenida en tal sentido a través de confidencias fiables, declaraciones firmadas en atestados, conversaciones grabadas en intervenciones telefónicas y demás medios lícitos que le sirvan al estamento policial para llegar a esa conclusión.

-Antecedentes de agresiones o atentados anteriores frustrados o no

Este es un factor decisivo para la escolta a montar, pues su existencia confirma la elección de la persona protegida como objetivo y le coloca, directamente, en el punto de mira de los agresores para sus futuros ataques.

-Proyección pública

 Con este factor se hace mención al grado de notoriedad que tenga el VIP ante la población en general. Hay sujetos protegidos cuya proyección pública es permanente y otros tan solo ocasional y breve, debiéndose a un protagonismo puntual en un hecho coyuntural.

-Beligerancia del VIP

 Aquí se analiza el mayor o menor compromiso beligerante del VIP frente a la causa que genera la amenaza, y lo que este representa para el agresor o agresores que quieren causarle un mal. A mayor beligerancia del sujeto amenazado frente a la causa que produce el problema, mayor será el riesgo que tendrá de sufrir un ataque.

-Conflictividad esperada del VIP

 Es un factor que hace hincapié en las dificultades de adaptación que pueda tener el VIP al hecho de vivir escoltado. Puede llegar a producir una falta de disciplina del sujeto protegido hacia su seguridad, incumpliendo las directrices marcadas por su escolta y las medidas de autoprotección sugeridas, o una desvirtuación del trabajo del escolta, al confundir el VIP a su protector con un ayudante personal para todo y provocarle descuidos en sus funciones de seguridad.

8.-Análisis de la información obtenida

 Este análisis ha de centrarse principalmente en los aspectos siguientes:

-Descubrimiento y estudio de las rutinas

 La mayor ventaja con la que cuentan los agresores en un ataque es que pueden elegir el momento y el lugar más favorable para sus intereses, es decir, tienen de su parte el llamado factor sorpresa. Esta es su principal baza y, por consiguiente, es el principal problema para cualquier servicio de escolta.

-Localización de probables puntos de observación enemigos

 Para trazar un plan viable, los agresores necesitan conseguir antes la suficiente información a través de la observación directa desde uno o varios lugares. Una buena técnica para descubrir estos lugares es pensar en “dónde me pondría yo si fuese el agresor”. En consonancia, diariamente los escoltas han de prestar atención en sus zonas de trabajo a situaciones que les hagan sospechar que están siendo observados. Por otro lado, conviene no olvidar nunca que el ataque puede ejecutarse también desde un punto de observación, o bien que este sea utilizado como base de partida para el comienzo de una agresión inminente.

-Identificación de los momentos críticos de riesgo

 Aunque se logre una buena ruptura de rutinas no es posible evitar por completo la existencia de unos momentos especialmente peligrosos. Una herramienta útil para identificarlos es pensar como el agresor y preguntarse “dónde y cómo se puede ser blanco de un ataque” o “cómo lo haría yo”. Los momentos críticos de riesgo más habituales sobre un VIP son:

-Entradas y salidas del lugar de residencia.

-Entradas y salidas del lugar de trabajo.

-Permanencia en lugares de ocio habituales.

-Asistencia a eventos políticos, sociales, deportivos, etc.

-Paradas y reducciones de la marcha por pasos obligados.

-Fechas señaladas como comicios electorales, juicios al agresor, huelgas generales, conflictos laborales, aniversarios de algo, etc.

-Estudio de rutas de desplazamiento: Cuanto mayor sea el número de rutas posibles mayor será la ruptura de rutinas que se puede seguir, jugando a tal fin, sin lógica aparente alguna, con los modos de desplazamiento y las rutas que se pueden tomar por cada uno de ellos.

-Determinación del nivel de riesgo 

Para ello hay que analizar toda la información recogida en el estudio preliminar, teniendo en mente que el nivel de riesgo viene marcado, fundamentalmente, por la conjunción de cuatro cuestiones:

-La finalidad de la amenaza.

-La mayor o menor firme intención de los agresores de cumplir la amenaza.

-La capacidad operativa de los agresores para ejecutar un ataque.

-La oportunidad de llevar la a cabo el ataque.

Con este enfoque se deberá repasar toda la información recabada, centrando el análisis en los puntos siguientes:

-Dificultades del terreno en los lugares de residencia, trabajo y ocio.

-Problemática de la actividad privada, profesional y pública.

-Aportaciones de los elementos de la seguridad añadida.

-Estudio del tipo de peligro.

-Valoración de advertencias amenazadoras previas.

-Valoración de la aparición en listas de objetivos.

-Existencia de agresiones o atentados anteriores.

-Valoración de la proyección pública.

-Grado de beligerancia de la persona amenazada.

-Grado de conflictividad esperada del VIP.

-Derivación de la amenaza a otras personas del entorno del VIP.

9.-Elaboración del informe final

 Acabado el análisis de la información obtenida en el estudio preliminar hay que redactar un informe final. Este informe, que formará parte del caso abierto con motivo de la escolta, estará dividido en las siguientes partes:
-Síntesis del análisis de la información:

-Clase de protección a realizar:

-Medidas de refuerzo.

-Medios materiales a emplear.

-Medidas para incrementar la seguridad añadida.

10.-Soporte documental del estudio preliminar

 Todo lo relativo al estudio preliminar deberá plasmarse en un soporte documental para efectuar cualquier consulta durante el tiempo que perdure la protección, o por si en un futuro fuese necesario volver a montarla una vez finalizada. Lo mejor es que dicho soporte sea una aplicación informática, expresamente diseñada para el seguimiento evolutivo de los casos de protección que una Unidad de Escoltas tenga a su cargo.


28.7.11

ESCOLTAS Y PROTECCIONES


1.-EVOLUCION Y AMPLITUD CONCEPTUAL

Durante muchos años, quienes contaban con alguna clase de escolta eran siempre personalidades relevantes de la política, de las Fuerzas Armadas o de las grandes empresas privadas. Prácticamente, no existía nadie más en nuestra sociedad que dispusiera de un servicio de protección personal equiparable al de una escolta profesional.

Sin embargo, los cambios socio-delincuenciales de los últimos años han obligado a ir extendiendo esta clase de protección hacia otras personas socialmente menos importantes, pero que sufren alguna clase de amenaza real y se hallan en una situación de riesgo. Dos ejemplos ilustran perfectamente esta evolución: las escoltas que se vienen proporcionando a numerosos concejales amenazados por ETA en Ayuntamientos de pequeños y grandes municipios, y las que se prestan a las mujeres, hijos, padres y demás miembros de cualquier familia en la que alguno de ellos es víctima de la violencia doméstica y de género.

También el ordenamiento jurídico se ha visto afectado por este fenómeno evolutivo, creándose o modificándose a tal efecto diversas normativas legales. De este modo, han visto la luz la Ley de Protección a Testigos y Peritos, la Ley de Asistencia a las Víctimas de Delitos Violentos y Contra la Libertad Sexual, así como la Ley Reguladora de la Orden de Protección a las Víctimas de Violencia Doméstica y de Género. Igualmente, se ha modificado la Ley de Seguridad Privada para que los escoltas privados puedan proteger, previa autorización de la Secretaría de Estado para la Seguridad, a quienes ostenten la condición de autoridades públicas.

Esos cambios socio-delincuenciales han obligado, también, a evolucionar hacia una mejor metodología en las técnicas de actuación de los escoltas y al descubrimiento de nuevos equipos tecnológicos que antes no existían, tales como inhibidores de frecuencia, blindajes de vehículos, chalecos antibalas más ligeros, etc.
Toda esto ha venido a incrementar el protagonismo de esta especialidad de la investigación operativa y ha modificado el concepto que hasta ahora se tenía de las escoltas, haciéndolo mucho más amplio. Tal amplitud se traduce fundamentalmente en dos cosas: que hoy en día cualquier persona sometida a una amenaza real y grave puede y debe ser protegida mediante un servicio de esta clase, y que un escolta ya no es un simple acompañante del sujeto protegido.

Esta evolución y amplitud conceptual no se ha detenido y el proceso sigue todavía su propio curso, como lo demuestra el hecho de que ya hay otros grupos de personas que están empezando a disponer de protección, como son las víctimas de acoso escolar o las de delitos sexuales.

En consecuencia, hoy en día las escoltas y protecciones ya no pueden asociarse únicamente a las prestadas sobre cargos públicos y autoridades en general, si no que deben relacionarse también con una notable gama de personas amenazadas que necesitan y demandan una protección especial que garantice su seguridad. Así, pues, los cuerpos policiales tienen la obligación de dar este tipo de protección a quienes se hallen bajo un peligro con entidad suficiente para tener que proporcionársela. A todas ellas les vamos a dar policialmente el calificativo de V.I.P. (very important person) o persona muy importante, aunque se trate de una sencilla ama de casa.

C.B.I.C.-Marcel Fernández Ruiz
Oficial de la Policía Mpal de Bilbao